En el proceso emprendedor ¡está permitido soñar!, de hecho todas las empresas que han creado arrancaron con la ilusión o el sueño de alguien que se la jugó toda para convertirlo en realidad. ¿Recuerda aquello que le decían sobre “aquel que no sabe a dónde quiere llegar, cualquier camino le sirve”? y también ¿Recuerda que le enseñaron que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta?. Bien, de eso se trata el juego de jugársela toda: una meta, una ruta y un reto.
A. La meta.
Lo primero que tendrá que hacer es escribir su sueño o su ilusión y convertirlo en una meta precisa, concreta, sin vaguedades. Póngale dueño a ésa meta y evite caer en la tentación de definirla en términos de objetivos (“Lograr consolidar…..etc.”) y mucho menos en términos de misiones y visiones (“ser en el futuro los más….etc.” , ¡Juéguesela!, “yo quiero llegar a ….. como empresario”. ¿A dónde quiere llegar?. Para que no se quede como un capricho, va a ponerle un límite de tiempo, “en ….. días, meses, años debo haber logrado…” y para llevarla a cabo va a comenzar ya, ¿Cuánto tiempo lleva aplazando?. No pierda la ilusión pero sea realista .Trabaje con pasión y póngale mucha fe.
B. La ruta.
Encontrará la hoja de ruta que le permitirá paso a paso llevar a buen término la creación de su empresa: buscará muchas ideas e identificará una oportunidad de negocio que desarrollará y plasmará durante la elaboración de su plan de empresa. Es la famosa “línea recta” de la que hablábamos que le permitirá encontrar la ruta más apropiada: conocer cada detalle del proyecto, sus riesgos, los recursos, las cifras etc. Por supuesto encontrará recovecos, subidas empinadas y a veces laberintos pero también buen camino. Piense y evalúe muy bien las cosas antes de tomar un atajo, algunos son peligrosos, su ética y buen juicio le ayudarán en la decisión. Si por alguna razón siente que desfallece vuelva a ésta parte y lea su sueño.
C. El reto.
Su primer gran reto es llegar a la meta en buenas condiciones y cuando llegue, fijarse otra meta. Al igual que las metas, los retos tienen dueño, son suyos, entonces le recomendamos escribirlo de tal forma que sienta que le pertenecen: “Para lograr mi meta de…(su meta)….yo voy a hacer…(qué va a hacer en concreto)…de la siguiente manera…(cómo lo va a lograr)…” Escríbalo! Si lo deja en su mente, ahí se va a quedar dando vueltas. La actividad se llama “el juego de jugársela toda” y deberá tenerlo presente para cuando más adelante esté consolidando su idea de negocio.
D. Construyendo la plataforma para arrancar.
La convicción, el coraje, la claridad y las ganas son fundamentales pero no son suficientes para empezar el proyecto. Se requiere una idea, una oportunidad, un plan y unos recursos, temas de los que se ocupará más adelante. En ésta parte va a realizar tres actividades que le permitirán identificar con precisión los recursos de entrada para tomar decisiones: el dinero que necesita para cubrir sus gastos familiares, los contactos que podrían ayudarle y su tiempo escaso y valioso.